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viernes, 18 de noviembre de 2011

suicide mouse



SUICIDE MOUSE 

Bien, escuche que existe una caricatura que no fue distribuida nunca, ni siquiera para los fans mas apasionados de Mickey Mouse. De acuerdo a la mayoría de las fuentes, esta caricatura no tiene nada de especial. Simplemente es un loop continuo de Mickey, caminando a través de 6 edificios, por unos 2 o 3 minutos antes de obscurecerse y terminar con la animación (mas o menos como en los Picapiedra). A diferencia de las musiquitas alegres de siempre, la canción de esta caricatura, no era una canción para nada. Simplemente era como si golpearan el piano por minuto y medio antes de que se convirtiera en ruido blanco, nieve, por el resto del film. Y este, no era el alegre y viejo Mickey que amamos tampoco, Mickey no estaba bailando, ni siquiera sonriendo. Simplemente caminando, como si 

Hasta hace uno o, dos años todos creían que después de que se obscurecía la escena, terminaba la caricatura. Pero cuando Leonard Maltin la estaba revisando, para ponerla como un bonus en el DVD, Leonard decidió que esto era simplemente basura, como para ponerla en el DVD. Sin embargo, quería tener una copia digital por el simple hecho de ser una obra de Walt. Cuando digitalizo la caricatura en su computadora, se dio cuenta de algo; La caricatura duraba de hecho, 9 minutos y 4 segundos. Esto es lo que me dijo mi fuente (El es un asistente personal del mismísimo Sr. Martin). 

Después de desvanecerse en negro, se queda así hasta el minuto seis. Despues, regresa a Mickey caminando. El sonido era diferente esta vez. Era como un murmullo. No era una lengua, sino mas bien como un grito gutural. Mientras el ruido se hace mas indistinguible y fuerte en el siguiente minute, la imagen se empieza a descomponer. La banqueta empieza air en direcciones que parecen imposibles basándonos en el caminado de Mickey. La sombría cara del ratón, lentamente se convierte en una sombría sonrisa. En el minuto siete, los murmullos se convierten en un gritos escalofriantes (de esos que te duelen solo al escucharlos), y la imagen se pone mas obscura. Con colores que no eran posibles en esa época. La cara de Mickey, entonces, comenzaba a derrumbarse. Sus ojos rodaban hacia el fondo de su barbilla, como dos canicas, y su extraña sonrisa apuntaba hacia arriba, al lado izquierdo de su cara. Los edificios se convertían en escombros flotando en el aire, y la acera seguía en direcciones imposibles, navegando en direcciones extrañas. 

El Sr. Martin quedo perturbado con esto, y dejo la habitación, enviando a un empleado para que terminara de verel video y tomara notas de todo lo que pasaba , hasta el último segundo, y para que después, guardara el discode la caricatura en la caja fuerte. 

Resulta que al final del video, después de un grito gutural, el filme termina de manera abrupta con la cara de Mickey en los créditos, con lo que sonaba como una caja musical rota tocando en el fondo. Esto pasa por mas o menos, unos 30 segundos, y sea lo que sea que pase en ese tiempo, nadie ha podido darme ni un poco deinformación. 

Un guardia de seguridad que trabajaba conmigo, me dijo que él estaba haciendo sus rondines esa noche fuera de la habitación. Me dijo que vio al empleado salió temblando del cuarto diciendo “El sufrimiento real no se ha conocido” siete veces antes de que le quitara el arma del guardia, y cometiera suicido. 

Lo único que le pude sacar a Leonard Martin fue una frase de los últimos cuadros, una frase en Ruso que decía “Las vistas del infierno trae a su audiencia de regreso”. 

Hasta donde sé, nadie mas la ha visto, pero ha habido docenas de intentos de poner el archivo en Rapidshare por los empleados del estudio (los cuales han sido despedidos por eso). Lo único que se, es que el video esta Youtube, sin los últimos cuadros del filme. 




 

martes, 1 de noviembre de 2011

La Chaqueta


La Chaqueta


Un chico esta estudiando un sabado por la noche para la selectividad. Para relajarse un poco decide ir a un pub que esta justo debajo de su casa. Se acerca a la barra y pide una cocacola para despejarse. De repente ve a una chica muy guapa y atractiva, era rubia, pelo largo, ojos claros, y delgadita. El se acerca a hablar con ella ya que estaba sola en el extremo de la barra. Se presenta y se pasan hablando un par de horas hasta que ella dice que se tiene que ir a su casa ya que es muy tarde. El chico mientras va con ella a la puerta le intenta convencer de que le deje acompañarle a su casa ante la negativa de esta. Debido al frio que hacia el se ofrece a que se lleve su chaqueta e iria al día siguiente a recogerla (así tenia una excusa para volver a verla). Después de dos negativas ella acepta. Ella le dice que vive en la calle El Alamo nº6 3ºa para que el pueda ir a recoger la chaqueta. Al dia siguiente va hacia esa direccion y llama a ese portal. Se pone una mujer mayor y pregunta quien es. El chico pregunta por Rosa que era el nombre de la chica. La mujer enfadada dice que alli no hay ninguna Rosa y que se vaya hacer bromas pesadas a otra gente. El chico vuelve a llamar y dice que no es ninguna broma. Ella baja hasta el portal donde estaba el chico y este le cuenta toda la historia. La mujer dice que tenia una hija llamada Rosa pero se mato de una enfermedad muy grave hacia 2 años. El chico no se lo creia y ella dijo que fuera al cementerio para comprobarlo ya que alli habia una foto de Rosa y podia ver que no era la misma chica de la noche anterior. Fueron al cementerio y ante cientos de tumbas el chico se paro pasmado y dijo a la mujer: “¿Aquella es la tumba de su hija?”. La mujer contesto: “¿Cómo sabes eso?” y el chico contesto: “Porque aquella chaqueta que esta en la cruz es la mía”.

sábado, 22 de octubre de 2011

El Loco De La Clase


El Loco De La Clase

Todo empezó hace muchos años, en mi pueblo, que por aquel entonces solo era un pueblito mas de los muchos perdidos entre las montañas de asturias. mi pueblo como ya he dicho era pequeñito, apenas tenía una pequeña plaza con iglesia, un parque, una pequeña cárcel y una escuela, con todas las casa apiñadas alrededor. pero aún así estaba muy orgulloso de su escuela: era una de las mejores de toda la cuenca, pues era bastante grande y estaba al alcance de todas las familias, aunque los profesores escaseaban. pero un buen día, un día de clase, un grupo de alumnos estaban haciendo manualidades con su profesora. tendrían apenas 8 ó 9 años, y se lo pasaban en grande con el barro y las pinturas. la profesora, una joven muy guapa y que había empezado hacía apenas un mes, puso la radio para oír el parte del tiempo, pues la clase se iba el día siguiente al monte de excursión. pero a la mitad del parte, un hombre con voz muy grave cortó la comunicación y dio una noticia de última hora:

"les comunicamos que se ha escapado un peligroso asesino de la cárcel del pueblo... por favor, les rogamos que cierren herméticamente puertas y ventanas hasta que sea detenido. “gracias"

los niños se asustaron mucho y con razón; la cárcel quedaba muy cerca de la escuela. la profesora los tranquilizó y se puso a contarles historias para que se calmaran y se olvidaran un poco de aquello, pero a una niña le entraron muchas ganas de ir al servicio... la "profe", con la poca experiencia que tenía y después de lo que habían dicho en la radio, no sabía si dejar a la niña ir, pero ésta insistía tanto que al final la dejó; antes de marchar, acordaron una contraseña para saber que era la niña y no el temido preso: cuando llegara, tenía que dar tres golpes en la puerta y arañarla dos veces. la niña se fue al baño, pero nunca volvió. el preso, que estaba escondido en un lavabo, la obligó a que le dijera la contraseña y luego le cortó la cabeza. la profesora estaba ya preocupada, habían pasado veinte minutos y la niña aún no había vuelto. pero de pronto, en la puerta se escucharon tres golpes y dos arañazos: es ella, pensó la joven. pero al abrir la puerta, se encontró con el cuerpo sin cabeza de la pobre niña....de un salto, el preso entró en la clase, y entre gritos de terror y dolor, acabó con todos los niños..... sólo la profesora quedó con vida, pues logró saltar por una ventana....

Hoy en día está en un psiquiátrico, no puede parar de repetir una y otra vez: tres golpes y dos arañazos, tres golpes y dos arañazos.... la escuela estuvo a punto de ser derrumbada , pues solo traía malos recuerdos, pero al final la dejaron. dicen que si entras, en el baño podrás ver la cabeza de la niña, que te mira fijamente con ojos llenos de terror, y que en la clase, chorrean sin parar regueros de sangre por las paredes......

Sleepover

Sleepover

Una joven había una fiesta de pijamas con varios de sus amigos adolescentes que asisten. Poco antes de la medianoche le dijo a sus invitados que no era una tumba en el borde del bosque detrás de su casa y nadie ir allí en una luna llena y de pie a cerca de la tumba se tiró a la tumba de la mano huesuda del viejo enterrado allí. Una niña de quince años, se burlaba de la historia y después de muchas burlas aceptó el reto de ir sola a la tumba. Como prueba de que ella se había ido de hecho todo el camino que iba a pegar una horquilla de gran tamaño en la parte superior de la tumba para su inspección por todos los demás a la mañana siguiente. La muchacha se fue y no regresó. Los otros se asustaron - miedo de despertar a los adultos en la casa - temeroso de que estaban en serios problemas. A la mañana siguiente, todos apiñados y nerviosamente se dirigieron a la tumba. Allí encontraron a su amigo muerto de la exposición junto a la tumba con su vestido de noche cubrió a la tumba donde se había pegado el tenedor a través de ella y en la arcilla dura que cubre la tumba.

martes, 18 de octubre de 2011

EL diablo En el Espejo


EL diablo En el Espejo


Estabamos todos tomando unas copas en un bar de Oviedo, mi ciudad. Estabamos de risas y bebiendo lo normal, cuando apareció un chaval moreno, de unos 16 años, como nosotros. Pablo, uno de mis amigos que allí se encontraban, le saludó, puesto que eran amigos. Se sentó con nosotros y hablamos durante unas horas....

Al cabo de unas, más o menos, 3 horas, el tema de conversación pasó a ser historias de miedo, puesto que ya había anochecido y nos encontrabamos ahora en un botellón en un descampado. Nos contabamos historias terroríficas y acabamos realmente asustados.

Entonces Safías, el chaval gótico amigo de Pablo, dijo que conocía una forma de ver al Diablo.

Le escuchamos con, la verdad, una atención de cuando te cuentan un chiste. El procedimiento que hay que seguir es el siguiente: (Textualmente)"En Nochebuena, justamente a las 12 de la noche, el Diablo hace la inspección en la Tierra, la única en el año, así que si queremos verle tiene que ser ese mismo día a esa misma hora. Vete al baño, puesto que es el lugar más propicio para realizar el evento, y cierra la puerta. Enciende 12 velas, al poder ser negras, y situate enfrente del espejo. Cuando quede poco para que sean las 12, cierra los ojos y situate, como dije antes, enfrente del espejo. Mantenlos cerrados hasta que quede solo una campanada de las doce que debe sonar. En ese segundo verás al Diablo en el espejo"

Todos nos lo tomamos a broma, pero David, otro amigo con el mayor valo que he visto nunca, dijo que lo haría sin problema. Estabamos a 20 de Diciembre, así que en cuatro días lo haría, solo pedía que hubiese un testigo, y que sería en su casa. Ese testigo fui yo. 24 de Diciembre, las 23:55. Todo preparado y nadie que nos moleste.

Entró David solo, yo tengo mucho miedo a esas cosas. Se cerró la puerta y esperé sentado afuera. Las campanadas sonaron, y yo estaba al acecho de que algún ser estuviese espiando para darme un susto, pero no pasó nada. Suspiré, aliviado, y llamé a Pablo. No contestó. Atemorizado, abrí la puerta de un golpe, y encontré a David en el suelo, agarrandose el corazón. Y en el aire se olía el inconfundible rastro del azufre.

Llamé a la ambulancia a toda prisa y como pude, y se lo llevaron al hospital. Le diagnosticaron un infarto al corazón a causa de un sobresalto, una crisis nerviosa. Yo no pude dormir durante meses, hasta que fui tratado por un psicólogo. Cuando por fin David se recuperó, me dijo a mí sus primeras palabras: "Lo he visto . . . Tengo mucho miedo" Ahora ya he conseguido dormir, pero david no es ya el mismo.
Recuperó algo de su vitalidad, pero aún se le nota muy apagado, triste. Dicen que es porque el infarto lo deja a uno mal. No fue eso: fue lo que vió en el espejo. Y estará así hasta que se muera.
vaya historia creo que no es bueno jugar con fuego

sábado, 15 de octubre de 2011

Mario el Asesino


Mario el Asesino



Todo cuenta en 1996 cuando hacia poco se habia lanzado la Nintendo 64 todos esperaban el lanzamiento del Mario 64 era muy esperado por la gente por que en ese año comenzaban los juegos en 3 dimenciones,En Inglaterra se transmitia un programa por TV donde se daban premios y el premio era la Nintendo 64,la gente del programa ya la tenian y se las regalaban a los concursantes si pasaba sus pruebas ,solo 5 personas fueron las elegidas y una de ellas era Mike Roberson 

tenia 30 años y amaba todo lo que se trataba sobre videos juegos los demas eran mas chicos que Mike como de 16 años y le preguntaban que si no era demasiado grande para esto,pero a el no le importo y sigio en el concurso,pero algo paso el no sabia que una de las concursantes era la hija del productor ya tenian planeado que la hija ganaria el premio,Mike gano el concurso pero las personas estaban sorbonadas y siendo obligadas a votar por la hija del productor luego de todo Mike estaba furioso que se fue donde estaba el productor pero los guardias no lo dejaron entrar,el productor se fue afuera a donde habia dejado a Mike y le dijo - Mike perdoname yo se que te tenias que ganar la consola pero y bueno yo tengo otra consola solo dame tiempo para traertela- Mike no rechazo la propuesta y el productor le dijo que se la daria en un monte fuera de la ciudad,luego de unos Mike se fue sin saber que era una trampa,Mike ya estaba en el lugar que acordaron pero salieron los guardias del productor y lo enpezaron a golpear le taparon los ojos,le pusieron un trapo en la boca y lo colgaron en un arbol siguiendo golpeando con bates,al rato aparecio el productor y le dijo -Mike que estupido eres pensaste que te regalaria la consola la unica consola que hay es la que tiene mi hija y no la conseguiras ahora te dejaremos aqui y ocupate de escaparte tu por que ya no es mi problema-,Mike tenia un rencor con la gente del programa,luego de un año no se supo nada de Mike,la policia investigo su casa pero no encontro nada raro lo unico raro es que estaba conectaba la Nes y la television prendida mostrando a Super Mario World habia maquinas de arcade en el sotano nada fuera de lo normal luego devuelta el productor del programa izo un concurso de disfrazes y entre uno de ellos venia uno disfrazado de Mario Bros y se acerco al preductor y le dijo -tu y tu familia tendran una muerte mucho peor que la mia de la cual no se salvara nadie y se querran suicidar antes de que yo llegue-Hubo un apagon las luzes se fueron y la gente entro en panico un rato despues las luces volvieron todo estaba bien o eso pensaron la pared estaba escrita con sangre "Tu me mataste" (o algo asi) y un dibujo de el en el arbol,el productor llego a su casa y puso guardias en todos lados,saludo a su hija que estaba jugando con su consola y se fue con su esposa para cenar,eran las 12 y no pasaba nada a las 3 se empezaron a escuchar ruidos extraños y respiraciones bulgares,el productor tenia mucho miedo y fue a alertar a los guardias pero todos estaban muertos todos acuchillados apenas vio eso y se escucho un grito fuerte subio las escaleras y vio a su mujer sin cabeza,se fue al cuarto de su hija y le dio asco ver enfrente de su hija la consola la habia atravezado es decir le abrio la boca y con fuerza le encajo la consola,el productor salio corriendo pero Mike lo asusto con la cabeza de su mujer haciendo que el productor se callera a un barranco se habia roto una pierna y lo ultimo que se escucho fue un grito.

Se dice que si caminas solo donde mataron a Mike a altas horas de la noche Mike aparece con un hueco profundo en su pecho.

A principios se llamaba Mike el asesino pero luego lo nombraron Mario el asesino por su fanatizmo

viernes, 14 de octubre de 2011

Aparicion del diablo


Aparicion del diablo


Alla por el año de 1951, en una vecindad de la calle Peña y Peña, continuacion de la calle Republica de Peru, en el actual centro historico de la ciudad de México, vive la familia Gómez Pérez, los esposos Maria Cristina y Mario , y sus cinco hijos, Raúl de 7 años; Mario Alberto de 5 años, Jose de Jesus de 4, Miguel Angel de 2 y Jose Arturo recien nacido.
Esta familia de escasos recursos economicos, vive en un pequeño departamento que cuenta con una cocina, un baño y una recamara que esta dividida por una sabana para que el matrimonio duerma en un lado y los hijos en otro.
los pequeños son de lo más latososy comelones no hay comida que dure de un dia para otro, inclusive en su inconciencia en algunas ocociones dejan sin comer al cansado padre.

En una noche fria del primero de noviembre de 1951 cuando se celebra religiosamente el dia de todos los santos en el pais cerca de las 12 de la noche estando todos los integrantes de la familia profundamente dormidos, uno de ellos Mario tiene un sueño ene el que es un famoso futbolista, Mario se voltea en su cama y sin saber por qué abre los ojos, y al instante lo hace a todo lo que dan, su mirada está fija en un horroroso ser que está adelante de la puerta, enfrentde de él, cubriendola totalmente con su cuerpo; grande es su sorpresa por este ser sumamente llamativo, vestido totalmente de rojo infierno, hecho de lumbre con dos enormes cuernos en su frente, una vista de fuego, una sonrrisa endemoniadamente maligna macabra y hasta irónica; con la mano izquierda sosteniendo un tridente, de cuyas puntas salen enormes chispas, sobresale su enorme cola en forma de punta de lanza, con la cual hace movimientos de serpiente para distraer la atención de las victimas con tan espeluznante aparición, lo peor es que la demoniaca aparición hace señales con su mano derecha al pequeño Mario para que vaya con él, a la vez que se le va acercando muy lentamente pero no caminando sino flotando, el miedo ya es insoportable y comienza a llorar a un caitivado por la maligna aparicion, y sin poder decir nada de lo que está viendo, en ese momento el llanto despierta al hermano mayor Raúl, quien de inmediato voltea hacia la misma puerta, atraido por la misma aparción y grita con toda su fuerza:

_¡El diablo!, ¡el diablo!, ¡el diablo está en la puerta y me esta diciendo que vaya con él!

Al escuchar los gritos de sus hermano Mario grita a su vez lo mismo:

_ ¡El diablo!, ¡el diablo!. ¡el diablo me quiere llevar!

Para entoces los dos hermanos ya estan encima de la cama de sus padres quienes entre dormidos y despiertos no alcanzan a ver absolutamente nada ya que la sabana tapa la visibilidad hacia la puerta donde se da la aparicion.
La histeria de los niños despierta a un tercero a Jesús, quien probablemente contagiado por los gritos de sus hermanos, y tambien lanza su voz y la vista solo que él dice:

_¡Mamá, mamita, el diablo está sentado arriba del ropero y me quiere llevar!, ¡mira como me llama!...

Dentro del miedo que siente Mario, alcanza a darse cuenta de que él y Raúl ven al demonio en la puerta y Jesús arriba del ropero ¡al mismo tiempo!.,haciendoles las mismas señas para que vayan con él.

Una vez refujiados los tres infantes en la cercana seguridad que les dan sus padres, el papá se levanta como no creyendo lo que gritsn sus hijos, y en cuanto enciende la luz la demoniaca y maligna aparición se va, para la tranquilidad de los tres niños, quienes son abrazados por sus padres así los cinco recuperan el sueño durmiendo en la misma cama. 

Lo que resulta increible es que esta presencia del diablo duro unicamente ¡90 segundos que para los pequeños fueron una eternidad. 

jueves, 13 de octubre de 2011

Rojo con Blanco


Rojo con Blanco

La compañía en la que trabajas, decidió mandarte lejos de comisión. Después de buscar por horas un hotel en donde descansar, te encuentras con un hotel que se ve algo rustico, pero limpio a final de cuentas, y decides pasar ahí la noche. Llegas al lobby y pides un cuarto a la recepcionista. La mujer te entrega la llave de tu cuarto, y te da direcciones de cómo llegar a el. Sin embargo, te advierte: “Camino hacia tu cuarto, se encuentra una puerta sin ningún numero, la cual esta cerrad, y nadie, por ningún motivo, debe de mirar por la cerradura, y mucho menos entrar”. Sigues las instrucciones de la dama, y te vas derechito a tu cuarto a dormir.



La siguiente noche sientes una enrome curiosidad sobre el cuarto cerrado. “Que habrá ahí..?”, te preguntas constantemente. Así que decides salir a media noche a través del pasillo, hasta la puerta sin numero. Tratas de abrir la puerta, pero esta se encuentra bien cerrada.



Gracias a tu curiosidad, decides mirar por el cerrojo. Sientes un aire helado en tu ojo. Lo que ves es un cuarto de hotel exactamente como el tuyo. En la esquina, ves a una joven mujer, con la piel mas blanca que jamás hayas visto, recargada en la pared, mirando hacia la pared opuesta de la puerta. Te entra la necesidad de tocar nuevamente la puerta, pero decides no hacerlo, y decides mejor regresar a tu habitación. Por alguna razón, sientes que quizás esto haya salvado tu vida.



A la noche siguiente, regresas a la puerta y vuelves a mirar a través de la cerradura. Esta vez, lo único que ves es un rojo intenso. No puedes distinguir nada, además de ese extraño color rojo, inamovible. “quizás los huéspedes se dieron cuenta que los espiaba anoche, y decidieron bloquear la puerta con un papel rojo, o algo así”, te dices. Sin embargo, sientes una sensación horrible cuando llegas a tu habitación: Escalofríos, una sensación de que alguien te observa.

Decides regresar al lobby, y sacar mas información de la mujer. Ella suspira, y te pregunta: “Miraste por la cerradura, verdad?”. Le dices que si a la mujer, y entonces ella te dice: “Bien, supongo que puedo contarte la historia: Hace unos 7 años, tuvimos una pareja hospedada en ese cuarto. El hombre asesino a su mujer, y desde entonces su fantasma ronda en ese lugar. Lo curioso es que, la mujer, era una extraña, pero hermosa joven albina, con la piel mas blanca que la nieve, y ojos tan rojos como la sangre”.


El medico


El medico


En el invierno de 1944, con líneas de alimentación sobrecargada en las Ardenas, un médico en el ejército alemán se había quedado completamente fuera de plasma, vendas y antisépticos. Durante una ronda particularmente malo de fuego de mortero, su campamento fue un baño de sangre. Los que sobrevivieron afirmó haber escuchado, por encima de los gritos y ladraba órdenes de su teniente, alguien cacareo de alegría casi juvenil.
El médico había hecho sus rondas en el fuego, en una oscuridad casi completa como lo había hecho tantas veces antes, pero nunca había sido tan corta los suministros. No importa. Que iba a hacer su deber. Siempre se había enorgullecido de su ingenio.
El bombardeo se trasladó a otros extremos de la línea, y la mayoría de los hombres se quedó dormido en la oscuridad, todavía horas de la mañana - el Día de Año Nuevo de 1945. Los hombres despertaron al amanecer con los gritos. Descubrieron que las vendas no vendas típica en absoluto, sino trozos y tiras de carne humana. Varios hombres habían recibido transfusiones de sangre fresca, pero no ha habido suministro de sangre disponible. Cada uno de ellos tratado fue casi completamente cubierto, la cabeza a los pies, con la mancha marrón de la sangre.
El médico se encontró, sentado sobre una lata de municiones, la mirada perdida en el espacio. Cuando un hombre se le acercó y le golpeó en el hombro, la túnica se cayó de revelar que grandes manchas de su piel, los músculos y tendones se habían despojado de su torso y su cuerpo estaba casi completamente secas de sangre. Por un lado era un bisturí, y en el otro, un vial de transfusión de sangre. Ninguno de los hombres tratados por heridas de esa noche, en ese campamento, vio el final de enero de 1945.


sábado, 8 de octubre de 2011

Tan solo un angel caido


Mi nombre era Luzbel, pero hace mucho tiempo que nadie me llama así; Ahora me conocen por otros nombres, seudónimos que siempre se asocian al mal y que paralizan la sangre con solo ser escuchados. 


Y eso la convierte en mi favorita, pues para ella solo soy el ángel caído. Es la joven más dulce que pudiese existir. Le conozco desde pequeña, le he visto crecer y convertirse en la mujer que es hoy. Aunque también la he visto caer. Como yo también fue expulsada de su cielo: de una sociedad a la que desea pertenecer y le rechaza. Ni siquiera lo imagina pero tenemos más cosas en común de lo que se piensa. Eva, ese es su nombre… 



Eva era apenas una chiquilla la primera vez que vino a verme. Su padre le llevaba de la mano. Vi su carita cuando la levantó para mirar lo que su padre señalaba en las alturas; entonces descubrí como el asombro llenaba sus ojos al descubrirme (con una rapidez asombrosa para una niña tan pequeña). Soltó la mano de su padre y corrió hacia mi jardín. No logró saltar la baranda a tiempo y su padre le sostuvo de nuevo. Aquella tarde Eva se alejó llorando, pero cada pocos pasos se volvía y me miraba entre lágrimas. Y desde aquella tarde, Eva no faltó ni un día a su cita conmigo. 



A veces jugaba con su pelota cerca de mí y la tiraba hacia mi jardín, colándose a recogerla sólo como excusa para poder tocar la columna sobre la que yo estaba. Otras veces, se sentaba muy formal al lado de su padre, dando de comer a las palomas mientras mantenía largas conversaciones mentales conmigo. Que yo no le contestara no la desanimaba y seguía contándome sus pequeños secretos. Lentamente iba creciendo: sus gustos y sus actitudes cambiaban. Ya no saltaba al jardín, se limitaba a permanecer sentada en un banco leyendo o estudiando. Pero seguía hablando conmigo, contándome sus secretos que, por supuesto también iban creciendo… 
Hoy también ha venido. Últimamente actúa de forma extraña. Ronda por el parque todo el día, como si buscase algo. Cuando se sienta a mi lado parece nerviosa y desasosegada. 



Al medio día se ha parado junto a mí, pero enseguida ha desaparecido metiéndose entre unos arbustos cercanos. He visto alguna vez a los niños jugando al escondite en ese lugar. Les he oído pensar en el hueco que se esconde bajo sus ramas y que los oculta del mundo. Ahora la siento allí acurrucada. Oigo su respiración calmada. Creo que se ha dormido, aunque no logro adivinar porque se ha escondido ahí para dormir. Ojala pudiera preguntárselo algún día… 



La noche ha caído. Oigo a los guardias del parque acercándose mientras hacen la última ronda de la jornada. Puedo sentir a Eva, despierta y alerta bajo los arbustos. Siento como se tensa cuando escucha hablar a los guardias: su corazón se acelera y su respiración se detiene durante un par de segundos. Tal vez este asustada ante la posibilidad de ser descubierta. Desde hace años los guardias recorren el parque al comenzar la noche y luego no viene nadie más hasta el amanecer. Es probable que Eva haya dormido demasiado y al darse cuenta de que venían los vigilantes ha visto como sus esperanzas de salir a tiempo se han esfumado. 



Las voces se alejan y Eva sale a gatas de su escondite. Empuja un bulto negro delante de ella. Se dirige a su banco, con el paso un poco vacilante por las horas de inactividad. Allí abre el bulto y empieza a sacar cosas y a disponerlas encima de la piedra. Por primera vez no me habla con la mente, sino con un susurro dulce. Por un momento pienso que si ella está allí la noche será mágica y todo puede pasar. Luego el momento se va y me concentro en escuchar lo que Eva me cuenta. 



Ni un solo instante a dejado de hablar de los recuerdos que comparte conmigo y de las ganas que tenía de poder pasar una noche a mi lado. Me deslumbra al quedarse desnuda completamente. Saca del bulto unas medias negras y unas bragas de encaje rojo. Se las pone con cuidado mientras sigue hablando sin parar. Coge un carmesí vestido de noche. Lo sacude un poco para estirar las arrugas y se viste. Por último, se calza unos zapatos de charol carmín con tacón de aguja. Dobla las ropas que se había quitado y las guarda en el bulto negro que ahora identifico con una mochila, saca de ella una bolsa térmica que contiene una botella. Es cava según me informa ella misma. Pone la mochila debajo del banco y descorcha el botellón y lo levanta hacia la oscura noche. Escucho su voz dulce susurrando de nuevo: está brindando por mí y por nuestras primeras noches juntos y bebe un largo trago. Después se levanta, tambaleándose un poco por los tacones, y da una vuelta completa sobre sí misma enseñándome su vestido y preguntándome si me gusta y que se lo ha puesto para mí. Esta noche la he visto más hermosa que nunca. Vestida así está bellísima, pero aún lo estaba más en su inesperada desnudez. 



Vuelve a sentarse y sigue bebiendo de la botella a sorbos. Por fin me está contando todo lo que le preocupaba desde hacía meses y que no había sido capaz de decirme. Se quedó sin trabajo, perdió su casa, la abandonaron sus amigos… Llevaba un par de meses viviendo en la calle. Por eso la veía más tiempo durante el día. Por eso aquella noche había decidido por fin dormir a mi lado. Eva inclina su cabeza hacia atrás y pronuncia la frase que desata el todo: ¡Ojala pudieras bajar aquí! 
Segundos más tarde, me encuentro sentado a su lado, en el banco de piedra. Temo asustarla, por eso llevo mi mano muy despacio hasta su cintura. Ella se estremece un poco pero no es miedo lo que percibo en su mente: el frío que siente cuando la toco es el culpable. Aunque cada vez parezco más humano y menos estatua, aún no he perdido del todo el frío del bronce del que estoy hecho. Ha hecho que me sienta más vivo que nunca. Por un lado deseo que se vuelva y me mire, pero por otro me da miedo lo que pueda encontrar en sus ojos cuando se crucen con los míos. Finalmente me armo de valor y susurro su nombre: 
Eva… 



Mi ángel caído – susurra ella sin volverse. 



Por favor, Eva, mírame – acaricio su pelo mientras hablo, aunque sé que no necesita que la tranquilice. Vuelvo a ser de carne y hueso, mi mente sigue conectada a la suya. 



¿Estás aquí de verdad? ¿No eres un sueño ni una alucinación? – no se atreve a volverse por miedo a que yo desaparezca.



Compruébalo tú misma. En serio, estoy aquí. Me has llamado y he venido. Me has despertado y te pertenezco durante toda esta noche. 



Bueno, eso es un cambio porque he sido yo la que siempre te he pertenecido a ti. 



¿Por eso tienes miedo de mirarme? 



¿Miedo de ti? ¿Cómo se puede temer a aquello que se ama? 




Eva se vuelve hacia mi. Sus ojos se quedan atrapados en los míos. Sus labios se encuentran apenas a unos milímetros de los míos. El deseo me resulta insoportable y cruzo la línea: borro la distancia que nos separa y beso sus labios. Ella corresponde con un deseo aún mayor que el mío. La abrazo con fuerza, se refugia contra mi pecho, cruzando sus piernas sobre las mías como si eso pudiera acercarnos aún más. Somos incapaces de separar nuestros labios, así que seguimos besándonos durante unos minutos. Cuando por fin logro separar mi boca de la suya lo hago sólo para que mis besos bajen por su cuello. Recorro despacio sus hombros y su escote. Me detengo en el nacimiento de sus pechos sólo porque allí noto más fuerte el latido de su corazón. Ella se acerca a mi oído y susurra dos palabras que avivan el fuego de mi interior: “Hazme tuya”. La beso de nuevo, con más fuerza que antes. Ya no tengo miedo de herirla, ya no queda en mí nada de la estatua que era. Paso uno de mis brazos por debajo de sus rodillas y aseguro el otro tras de su espalda. Ella se agarra a mi cuello, enredando sus dedos en mis cabellos. Me levanto con Eva entre mis brazos y me dirijo al jardín más cercano. Con mucho cuidado la deposito en la hierba y me tiendo a su lado. 



Los besos de Eva se hacen cada vez más urgentes así que bajo mis manos hasta sus piernas y subo acariciando su piel por debajo del vestido. La despojo de sus ropas despacio a pesar de que el deseo de ver de nuevo su desnudez me consume por dentro. Sólo me doy cuenta de que yo ya estoy desnudo cuando siento el calor de la piel de Eva contra mi vientre y sus uñas clavándose en mi espalda. Por primera vez en muchos siglos siento el dolor recorriendo mi cuerpo: el dolor de sentir mi piel rasgada y el sufrimiento de separar mis labios de los de Eva. Pero no puedo mantenerme lejos de su cuerpo durante mucho tiempo. Vuelvo a recorrerlo con los labios y con las manos. Tomo posesión de cada centímetro de su piel tal y como ella me ha pedido. Siento sus gemidos en cada poro de mi piel acrecentando aún más mi deseo. Llego a sus piernas y hundo mi cabeza entre ellas. Eva suspira en el momento en que mi lengua encuentra su sexo y empiezo a lamerlo despacio. La siento estremecerse entre mis manos. Por enésima vez esa noche no puedo esperar para unirme a ella, pero esta vez no me resisto. Vuelvo a buscar su boca con la mía mientras dejo que sus piernas se abracen a mi cintura. La penetro con fuerza y ella jadea con sus labios contra los míos. Eva ayuda con sus piernas a que cada vez me hunda más en su interior. 



Siento como se agita un poco debajo de mi cuerpo y un segundo después me encuentro con la espalda pegada al suelo y con Eva cabalgando sobre mí. Ahora es ella la que marca el ritmo. Lo mantiene tan lento que creo que me voy a volver loco. Cambia a cada instante sus caricias, pero siempre un poco más rápido. Por un momento la veo resplandecer y sé que el mundo no existe ya para ella. Puedo sentir en su mente como el placer recorre su cuerpo. Eso desata mi propio placer y siento de primera mano lo que un segundo antes sentía a través de Eva. Nuestras manos se encuentran en ese mundo paralelo donde no hay nada más que nosotros dos y nuestros sentimientos. 



Y ahora ¿qué va a pasar? ¿Volverás a tu columna? – pregunta Eva susurrando en mi oído. 
Debo hacerlo. ¿Te gustaría quedarte conmigo? 
¿Puedo? 
Sólo si lo deseas realmente Eva me mira a los ojos… sé su respuesta. 



La mañana está avanzada. Vuelvo a estar en mi columna. A mis pies, una cinta amarilla rodea la barandilla. Dos policías buscan entre las flores. Dos enfermeros esperan junto a una ambulancia a que les den la orden de levantar el cadáver. Otros dos hombres examinan el cuerpo sin vida de la mujer que yace en el jardín. Su vestido de noche rojo y sus zapatos de tacón les han despistado al principio aunque pronto han encontrado la mochila bajo el banco y la botella vacía. Si supieran la causa de su muerte se sorprenderían aún más, pero no encontrarán nada. Eva, o mejor dicho, el espíritu de Eva, está sentada a mi lado mirando hacia abajo. Su mano suave acaricia la mía. 



¿De verdad me quedaré siempre contigo? 



Sólo hasta que tú quieras. 



Entonces será para siempre. reflexiona durante unos segundos y luego vuelve a hablarme ¿Dejarás de…? ¿Volverás a…? Le cuesta encontrar las palabras, pero sé lo que quiere preguntarme. 



Sí, mientras sigas deseándolo, cada noche volveré a ti...

terror en la ruta


Una de las historias populares más macabras entre las creadas en el siglo XX es la que hace referencia a un conductor que en el último momento decide no recoger a un viajante. Generalmente el narrador comienza diciendo: "¿Te conté lo que le ocurrió a mi amigo? Bueno, de hecho fue a su primo..." Y continúa así: Un automovilista va conduciendo por una carretera, cuando ve a un hombre joven con el pulgar levantado. Al disminuir la velocidad para recogerlo queda consternado al ver que detrás de los arbustos o árboles de la carretera asoman dos o tres compañeros suyos. 


Considerando quizá que están abusando de su generosidad, o tal vez alarmado ante la posibilidad de que se trate de una banda de ladrones, el conductor decide en el último momento no recogerlos. Los viajantes se encuentran ya bastante cerca del coche, pero el conductor pisa el acelerador a fondo y se aleja tan rápido como puede. Los viajantes parecen enojados: gritan y chillan mientras el automovilista se aleja. Feliz de haber logrado escapar a tiempo, el conductor sigue su camino unos kilómetros sin detenerse. Después, al comprobar que el indicador de la gasolina se acerca al cero, se para en una estación de servicio. 
Acto seguido observa que el operario de la estación de servicio, lívido como la cera, se aparta horrorizado del coche. El conductor baja para ver qué es lo que pasa, y queda paralizado de horror ante lo que ven sus ojos. 



Atrapados en una de las manijas de la puerta hay cuatro dedos humanos.